sábado, 21 de noviembre de 2015

Diputados chavistas y opositores confiesan que ahora son más pobres y que el sueldo no les alcanza

Oferta de empleo. Se busca persona que esté dispuesta a recibir desde una mentada de madre hasta un puñetazo en el ojo por expresar sus ideas. En caso de que el interesado resida en el interior del país, tendrá que arreglárselas para venir a Caracas al menos tres días a la semana. Además, tiene que estar consciente de que su oficina será un verdadero campo de batalla y de que si la mayoría de sus compañeros de trabajo se molestan, pueden enviarlo a la cárcel. Remuneración: equivalente al 30% de la canasta básica familiar.

A primera vista, la vacante no parece muy apetecible. Pero algo debe tener. De lo contrario, no se entendería el afán de 1.799 venezolanos que sueñan con ocupar ese cargo. Según el Consejo Nacional Electoral, ese es el número de candidatos que se medirán el próximo 6 de diciembre en las elecciones parlamentarias.

En la actualidad, un diputado percibe un sueldo base de 29.686,72 bolívares. El paquete mensual es superior, incluyendo gastos de representación, transporte y alimentación, dependiendo de la región de origen del representante. Uno del estado Zulia puede llegar a cobrar hasta Bs. 48.999,81, mientras que los caraqueños deben conformarse con Bs. 42.099,81. Como en el caso de todos los trabajadores del país, ese monto total sufre las deducciones que impone el marco legal vigente.

Aunque es imposible seguirle el ritmo a la inflación venezolana, el pago básico de los legisladores ha ido incrementándose progresivamente en 2015. En enero pasado, recibían Bs. 17.005,60. Cuatro meses después, en junio, el comprobante marcaba Bs. 26.987,92. Ahora esperan que su presidente, Diosdado Cabello, les conceda el aumento de 30% que el jefe de Estado, Nicolás Maduro, decretó en octubre. “Eso viene seguro, está acordado”, afirman confiados en los pasillos de la Asamblea Nacional (AN). De ser así, los miembros de la Cámara terminarán el periodo casi en Bs. 40 mil.

Por el suelo
Recibo de pago de un diputado de Caracas para enero de 2015


El ingreso básico de los asambleístas está muy por debajo del tope que impone la Ley Orgánica de Emolumentos, Pensiones y Jubilaciones de los Altos Funcionarios y Altas Funcionarias del Poder Público, publicada en Gaceta Oficial el 12 de enero de 2011. El artículo 8 de la norma establece que los parlamentarios –al igual que el Presidente de la República y sus ministros, los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, los rectores del CNE y los máximos jerarcas del resto de los poderes públicos- recibirán un “monto equivalente a doce salarios mínimos corno límite máximo de emolumentos mensuales”.

El salario mínimo trepó este mes hasta Bs. 9.649, es decir, que los diputados podrían cobrar Bs. 115.788. Sin embargo, el texto legal citado advierte que “el incremento del salario mínimo nacional no implica el aumento del monto absoluto de los emolumentos establecidos en las escalas de sueldos y salarios, así como del sistema de beneficios sociales de los altos funcionarios, altas funcionarias, personal de alto nivel y de dirección del Poder Público y de elección popular”.

A diferencia del común de los mortales bolivarianos, los legisladores no pueden “matar tigres”. El artículo 197 de la Constitución apunta que “están obligados u obligadas a cumplir sus labores a dedicación exclusiva”. A su vez, la mencionada Ley de Emolumentos les prohíbe “percibir remuneraciones o asignaciones, cualquiera sea su denominación o método de cálculo, tengan o no carácter salarial o remunerativo, distintos a los establecidos expresamente” en esta norma.

Con esos ingresos, los parlamentarios deben intentar cubrir una canasta básica familiar que en septiembre alcanzó Bs. 97.291,86, según los cálculos del Centro de Documentación y Análisis Social (Cenda) de la Federación Venezolana de Maestros.

No llegan

Recibo de pago de un diputado del estado Zulia correspondiente a la última quincena de octubre de 2015
“Nosotros tenemos que pasar mínimo tres días en Caracas a la semana. Muchos deben pagar pasajes de avión, hotel, comida, taxis… a veces tenemos que hacer una recolecta para ayudar a algún colega y en el caso nuestros suplentes es peor, porque ganan mucho menos –cobran por sesión asistida”, relata un representante de la bancada de la Unidad.

La Ley de Emolumentos equipara a los asambleístas con rectores, magistrados y demás jefes de los poderes públicos. No obstante, el opositor sostiene que esa igualdad no pasa del papel. “Ellos cobran más y tienen bonificaciones especiales, vehículos asignados, choferes y guardaespaldas”, compara.

El diputado Ángel Medina (PJ-Miranda) subraya que “más del 60% de la dieta mensual que percibimos se gasta en venir a las sesiones de la AN. Pasajes de avión o por tierra, hospedaje y alimentación se comen prácticamente todo el sueldo”.

Medina, quien ahora busca la reelección por el estado Bolívar, explica que “un diputado no tiene ni teléfonos asignados, ni vehículos, ni escoltas ni una oficina digna donde atender a sus electores”. A su juicio, algunos de sus colegas rojos que gozan las mieles del poder son los responsables de transmitir la imagen del “diputado millonario”. “Con escoltas de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y carros lujosos”, espeta.

“Esta AN pasará a la historia no solo por desconocer la institucionalidad, negando a la minoría la posibilidad de sentarse en la junta directiva y violando la distribución equitativa de las comisiones permanentes, sino por quebrantar el derecho que tenemos los parlamentarios a una remuneración justa que facilite el desempeño de nuestras funciones”, manifiesta Rodolfo Rodríguez (AD-Anzoátegui).

No es el recibo de pago lo que anima a un ciudadano a competir por una curul de la Cámara. Rodríguez lo tiene claro. Sin embargo, indica que un sueldo tan precario “hace prácticamente imposible asumir los costos de traslado, hospedaje y alimentación”. En su opinión, esto configura “un ejemplo más del maltrato e irrespeto que sufrimos por adversar a este Gobierno antidemocrático”.

Un hueco en el bolsillo

Cuando se le pregunta por los privilegios que supuestamente disfrutan los miembros de la bancada roja, un diputado del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) responde: “serán algunos”. “Tenemos camaradas de Portuguesa, Yaracuy y Aragua que se vienen en autobús a la capital. Los de Delta Amacuro también la pasan mal, con ese sueldo es difícil vivir”, asevera.

Los representantes del PSUV tienen la ventaja de que el hotel Alba Caracas les brinda una tarifa preferencial, pero el legislador consultado se queja de la calidad del servicio. “A veces hasta le falla el aire acondicionado”, refunfuña.

El parlamentario Braulio Álvarez (PSUV-Yaracuy) dice que el hecho de percibir “la dieta más baja de todos los diputados del mundo” les insufla “mucha moral” para continuar con su trabajo. “Nosotros viajamos a las regiones sin esperar por los viáticos, la AN no descansa”, enfatiza el constituyente de 1999.

Dejando a un lado las diferencias políticas, Álvarez reconoce que sus pares de la oposición también deben hacer sacrificios para cumplir con sus responsabilidades. Igualmente, admite que “los diputados activos y jubilados han hecho solicitudes de mejora” a Cabello, quien habría atendido con prudencia estas peticiones para evitar “cualquier acción de descalificación que pueda surgir del pueblo ante un ajuste de dieta”.

Jesús Montilla (PSUV-Falcón) lo confiesa sin ambages: “puedo decir que yo me empobrecí en estos cinco años en mi patrimonio personal”. Mas no se lamenta. “Tengo 37 años militando y nos tocó trabajar durísimo antes de la llegada del comandante Hugo Chávez para tener presencia política. Nunca tuvimos cargo de representación que nos diera aunque sea para los gastos”.

Antes de arribar al Palacio Federal Legislativo, Montilla gobernó el estado Falcón entre 2000 y 2008. “Puedo decirte que las diferencias son abismales. Como gobernador tienes el poder ejecutivo, manejas recursos, construyes, inauguras, ves el trabajo concreto. En la AN el trabajo es más de debate político, no manejas recursos, a veces sientes impotencia. Uno ve como con ingenuidad algunos diputados nuevos hablan de hacer obras, grandes proyectos, cuando evidentemente esa no es la función de un diputado. O lo hacen por ignorancia o por demagogia”, observa el dirigente falconiano.

Esas “diferencias abismales” no son comprendidas fácilmente por la población, que se acerca a los diputados buscando soluciones inmediatas a sus problemas. “Yo soy esposo de la gobernadora (Stella Lugo) y la gente siempre llega haciendo muchísimos planteamientos. Tengo que decirles que como parlamentario no tengo recursos, y lo que uno tiene como sueldo lo gasta en pasajes, en hospedaje, en la comida, y a duras penas alcanza. Por ejemplo, yo viajo a Caracas por carretera, no en avión. Además, están los gastos personales de familia”, comenta Montilla.

Otra que ha visto mermadas sus finanzas personales es Nancy Ascencio (PSUV-Bolívar). “Ahora tengo menos de lo que tenía antes”, revela. Aunque resalta que en los últimos años, bajo la administración de Cabello, “hemos recibido mejores remuneraciones”.

“La gente cree que nosotros somos millonarios, pero a quien le gusta este trabajo lo hace sin importar nada. Yo siempre digo que no tengo tanques de agua ni cocinas que regalar, lo que sí hay es conciencia que debemos despertar”, declara Ascencio repitiendo a la perfección el discurso oficial.

Los peores

Con la finalidad de promover un debate interno y sustentar sus reclamos, un diputado de la Unidad realizó en abril de este año un cuadro para comparar los ingresos mensuales de los legisladores venezolanos con los percibidos por sus similares de doce países.

Aplicando la tasa del Sistema Marginal de Divisas (Simadi) del momento, el asambleísta obtuvo los siguientes resultados:
-          Argentina: Bs. 893.485,50
-          Bolivia: Bs. 477.691,50
-          Chile: Bs. 3.084.853,50
-          Colombia: Bs. 2.358.000
-           México: Bs. 1.375.500
-          Paraguay: Bs. 1.415.979
-          Perú: Bs. 2.169.949,50
-          Alemania: Bs. 1.572.000
-          España: Bs. 987.255,30
-          Francia: Bs. 1.375.500
-          Inglaterra: Bs. 1.161.708
-          Italia: Bs. 1.965.000
    
    En abril de 2015, un legislador del Zulia sumando su sueldo básico (Bs. 17.005,60) y los gastos de representación (15.488,09) percibía Bs. 32.493,69. Un ejercicio más tortuoso para los afectados, sería convertir  en dólares el sueldo básico actual (Bs. 29.686,72) tomando como referencia los distintos tipos de cambio vigentes.
-        Preferencial: 4.712 dólares.
-        Sistema Complementario de Administración de Divisas: 2.474 dólares.
-        Simadi: 149 dólares.

-        Dólar Today: una lágrima.

Constancia emitida por la Secretaría de la Asamblea Nacional a solicitud de un diputado del estado Carabobo que refleja su dieta básica mensual




Nota publicada en Clímax

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